18 ago. 2010

Día 4. San Francisco, Muir Woods. 15 de mayo 2010.

Con nuestro flamante, y nuevo, Pontiac G6 nos dirigimos rumbo a Muir Woods. Es un bosque de la costa californiana donde se pueden contemplar las secuoyas más altas y veteranas del planeta, no hay duda de que si el oso Yogui vive en algún sitio sin duda es en éste!

Y aunque alquilamos un GPS, la calidad del mismo (Garmin) deja mucho que desear, de hecho nos perdimos un poco pero como este parque natural está muy cerca de Sausalito en unos 20 minutos llegamos. Cuidado a los que se marean porque vienen curvas! Pero como el paisaje es tan espectacular uno casi no se da cuenta, en nuestro caso había incluso niebla que le daba un aspecto místico a las montañas.



















Era el comienzo de la parte más natural del viaje, y mereció mucho la pena, excepto por el aparcamiento. Imposible aparcar cerca del bosque si se llega en fin de semana más tarde de las 9.30 am. Dato útil que tenéis que recordar: se puede aparcar en los bordes de la carretera porque donde está indicado no ponen multa.

Además de osos tallados en madera como podéis ver en la foto, en la entrada hay una cabaña que es una tienda de recuerdos tallados en madera, bastante caros pero 100 % artesanales, un bol para ensalada puede costar unos 60 €, una cajita muuy pequeñita tipo joyero unos 20 €.













En esa misma cabaña hay una zona con un bar donde podéis beber o comer algo. Sin duda os recomendamos que como mínimo compréis agua, zumos y algo de picar porque Muir Woods está cuajado de mil senderos y necesitaréis energía y azúcares.






Podéis elegir una ruta en función del tiempo aproximado que se tarda en recorrerla, si seguís el camino no os podéis perder, con la ventaja de que en muchos momentos estaréis solos con la sensación de que en cualquier momento os va a asaltar un oso, pero se respira tanta paz que os olvidaréis de esa posibilidad desde el primer minuto.




















Gracias a un sistema de protección, estos árboles gigantes hoy crecen en casi todos los parques de Estados Unidos, aunque los más altos viven en Muir Woods y Yosemite.

En la página web oficial podéis ver los precios, horarios, rutas y mapas de Muir Woods: http://www.nps.gov/muwo/index.htm



Tener en cuenta que algunos meses de invierno (por cuestiones metereológicas) podéis encontrar este bosque cerrado al público (esto también ocurre en el parque Yosemite), así que atentos a los horarios.

Si no alquiláis un coche podéis contratar la excursión a Muir Woods sola o combinada con la de Sausalito, aunque esta opción implica perder más tiempo porque os tenéis que adaptar a sus horarios.

En medio de tantas secuoyas parece que el oso yogui y su familia pueden aparecer en cualquier momento en busca de un suculento picnic. Así, recorrimos varios senderos e hicimos el trayecto de una hora, nos metimos dentro de alguna secuoya, pasamos por puentes y riachuelos varios, y pudimos sentir en nuestra propia piel cómo son este tipo de bosques americanos.

Son bosques densos, inmensos, acogedores y con mil tonos distintos, en Muir Woods nos sentimos llenos, muy vivos.

La luz se cuela entre los árboles provocando un arco iris de tonos nuevos que subrayan la profundidad del paisaje, donde parte de los personajes son los guardabosques con su traje típico como sacado de Twin Peaks.






Cuando llegó el medio día empezamos a deshacer esta espectacular ruta natural y marchamos rumbo a Big Sur por la legendaria y fotogénica Highway 1.

Nuestro próximo destino.. Santa Cruz.

****************************************************